El Betis de hoy era un bloque, un equipo, era todo eso que no fueron capaces de lograr los últimos entrenadores que ocuparon el banquillo de Heliópolis hasta que llegó Chaparro. Pero la ilusión, el pundonor y el corazón no son suficientes para ganar a un Sevilla que sin jugar bien e, incluso, llegando a estar arrinconado durante casi toda la segunda parte -tras la expulsión de Alves y Arzu en el minuto 50 tras el 0-2 de Fazio- es capaz de meter dos goles y vivir de las rentas el resto del partido. Se podría decir que los hombres de Jiménez llegaron a sufrir en el segundo tiempo pero, siendo realistas, poco sufrimiento se puede tener cuando la capacidad goleadora del Betis se resume en un nombre propio que hoy no tenía su día: Edu. Y si Edu no tiene su día, apaga y vámonos.
Salieron los de Heliópolis con muchas ganas -nunca le faltaron durante el envite- y mostrando que este derbi no iba a ser el paseo del día de Reyes. Y durante muchos minutos se vio un partido abierto para ambos equipos. Pero llegó Luis Fabiano para explicarle al Betis y a su afición que el corazón no es suficiente para ganar partidos. Tras el gol el Sevilla se fue arriba y, a partir de ahí, comenzó un encuentro trabado -10 tarjetas al final, de las cuales 2 fueron rojas para Arzu y Alves tras tangana- y lleno de faltas y parones en el juego que no benefició a los verdiblancos. Acaba la temporada con un mero trámite ante el Getafe en el que ninguno de los equipos se juega nada.
El ex-entrenador argentino del Real Betis, Hector Cúper, que recordemos fue cesado al cabo de 5 meses tras una derrota ante el Atlético (0-2) y con el equipo penúltimo, a 4 puntos de la salvación, sigue dando quebraderos de cabeza a la cúpula verdiblanca.
El Betis certifica la permanencia matemática con un empate ante el Valladolid. La Cartuja sigue con bagaje negativo para los béticos.
El Betis ya ha hecho oficial los precios de las entradas para el derbi del próximo domingo 11 de mayo. 70 euros costará la más barata y 120 la más cara, al margen de las 710 entradas cedidas al Sevilla en virtud del acuerdo establecido en su día entre los dos equipos cuyo precio oscila alrededor de los 50 euros. Los horarios de las taquillas serán los siguientes: jueves y viernes de 18.00 a 21.00, el sábado de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 y el domingo, día del partido, desde las 11.00 a 14.00 y de nuevo de 18.00 hasta la hora de inicio.
El parte médico verdiblanco sigue ofreciendo muy buenas sensaciones de cara al próximo derbi. Con la recuperación consumada de Caffa, José Mari se probará también mañana para ver si puede estar de cara al choque del miércoles ante el Valladolid. En cualquier caso si estaría para el fin de semana. Más dudas y recelos hay con Edu. Para noventa minutos parece claro que no estará, de hecho hasta el jueves por lo menos no practicará fútbol fuerte. Es decir, la prueba definitiva para comprobar si el ítalo-brasileño reaparecerá antes de que concluya la temporada en un partido de tanta trascendencia. De cara al miércoles, Chaparro recupera al sancionado Melli que formará de nuevo con Juanito en el eje de la zaga. Con este panorama, y pensando en el derbi, el técnico trianero tendrá a toda la plantilla a su disposición salvo Rivas, y es que no hay ningún jugador apercibido de sanción por acumulación de amonestaciones.

Después de una semana arremetiendo contra el entrenador sevillista Manolo Jiménez y el mandamás rojiblanco Del Nido por su pugna con Luis Fabiano, ahora le ha tocado a Don Manué que parece que “pasa” de la renovación de Edu. Y es que el máximo accionista verdiblanco aclaró hace unas semanas que trataria de renovarle cuando el objetivo (la permanencia) estuviese cumplido, ahora que lo está el representante arremetía contra Lopera: “me da la sensación de que a Lopera no le da mucha importancia a la permanencia de Edu en el equipo. Parece que le da igual su renovación. El jugador sigue preocupado y no entendemos por qué ni siquiera se ha molestado en llamarnos”. Además, explicaba que “yo ya no voy a llamarlo más. Hay equipos interesados en Edu. Está en un momento deportivo muy bueno y haciendo goles y se siente cómodo”, comentó.
Interesante documento periodístico el que publican hoy los compañeros del diario Marca que han conseguido entrevistar al agresor de Armando, Carmelo Peña, el que tiró la botella frente al Athetic de Bilbao. La entrevista no tiene desperdicio y muestra como un hombre arrepentido y avergonzado se deshace y pide perdón al portero, a los béticos y al club. Especialmente llamativa es esta reflexión: “Yo sé que me merezco no volver a entrar más en un campo de fútbol. Creo que ése debe ser mi castigo. El Betis no se merece ninguna sanción, soy yo el que no debería ir más a un estadio por mucho que me duela. Tengo que saber lo que he hecho y lo que me merezco”. Otras muchas cosas interesantes afirma Peña, como por ejemplo que lo “más duro ha sido explicarle a mi hijo de cinco años, que me ha visto por la tele, lo que había hecho su padre. Es algo que ni yo mismo puedo explicar, no tenía ningún motivo y no pasa un día que no me arrepienta. Doy todas las noches vueltas en la cama y ni a mi mismo sé explicarme porqué lo hice”.Además, asegura que hace once años que no prueba el alcohol y que no toma drogas. Asimismo, quiere pedirle perdón a la afición “que hizo lo que tenía que hacer. Yo hubiera hecho lo mismo si veo que alguien a mi lado hace lo que yo hice. Yo le pediría que me perdonaran. Yo estoy muy arrepentido, con mucho dolor y estoy sufriendo por esto. Jamás querría algo malo para el Betis y los béticos porque sé lo que están pasando. Yo sufrí mucho cuando me tuve que ir al Olímpico por el otro botellazo y ahora yo he provocado lo mismo. Sólo puedo pedirles que me perdonen”. Y quiere disculparse ante alguien en concreto. “Me gustaría hablar con don Manuel para decirle que no soy la clase de persona que se ha dicho y de la forma que me han descrito. Soy un padre de familia y me duele mucho lo que he hecho y todo lo que ha provocado, que estoy totalmente arrepentido y que espero que me comprenda y que me perdone”.Además, Carmelo ha perdido el trabajo tras lo ocurrido. “Trabajaba en la construcción de albañil y después de todo esto cuando volví a trabajar me llamaron a la oficina para que recogiera los papeles del despido. Económicamente lo estoy pasando muy mal porque no encuentro trabajo y sólo tenemos un pequeño sueldo de mi mujer. Los amigos nos están ayudando”.